Detrás de senderos sinuosos, sigue apareciendo su figura, ella cree que es su punto de llegada pero no esta mas que nuevamente en su punto de salida.
Se encuentra congelada por el frío de su lejanía, de su incertidumbre y por las llagas de su tormento.
Vive esperando por una oportunidad que se fuga con el eco de sus palabras, se envenena de recuerdos que le reviven la fantasía que jamas fue y nunca será.
Ella con su temple lo acompaña una y otra vez por el recorrido y el no hace mas que dejarla nuevamente en el punto de partida.
Siempre se pregunta porque lo sigue, siempre se pregunta porque regresa, siempre se pregunta que busca realmente de ella.
Y se pierde, y cada vuelta es una odisea de sensaciones que siempre culminan en sus congeladas lágrimas.
Él no puede notar su daño, ella no puede dejarlo, es la droga maldita a la cual se ha vuelto adicta.
Por una mística razón una y otra vez se vuelven a topar, y ella vuelve a apostar y el la vuelve a estafar.
Más no desiste ella cree que hay algo más allá que insiste en que el es el único que puede mostrarle a donde debe llegar.
La dama del frió le dicen desde que el dolor de ese hombre se topó en su vida y desde que la calidez ya no significa amor para él, ella sabe que sus expectativas morirán una y otra vez.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada