Sobre el fresco de este mural que había sido una obra maestra yacen miles de afiches... ya no vale nada para nadie...
Dia a dia yo los despegaba aunque había sido tan fuerte el golpe de que tu mural ya no sea una obra de arte que nunca retornaste.
Por las noches me escondía y retocaba tus hermosas pinceladas, les daba vida nuevamente para que su esplendor se notara.
Su mercenario lo acecha y sigue sufriendo por aquella victoria que se convirtió en fracaso.
Lo que no puede observar es que a pesar de aquel incidente, su gente sigue presente alentandolo a que vuelva a pintar.
Pero se descascara su vida porque no he vuelto a arreglar aquella belleza en pared.
Alguien mas dijo hacer mi trabajo y no tuve otra opcion, acepte, el cansancio me ganó. Y hoy veo todos aquellos afiches y la destrucción de aquello con tanto esmero cuidé
Impotencia y desolacion son tu obra de arte hoy.
domingo, 26 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)