Detrás de senderos sinuosos, sigue apareciendo su figura, ella cree que es su punto de llegada pero no esta mas que nuevamente en su punto de salida.
Se encuentra congelada por el frío de su lejanía, de su incertidumbre y por las llagas de su tormento.
Vive esperando por una oportunidad que se fuga con el eco de sus palabras, se envenena de recuerdos que le reviven la fantasía que jamas fue y nunca será.
Ella con su temple lo acompaña una y otra vez por el recorrido y el no hace mas que dejarla nuevamente en el punto de partida.
Siempre se pregunta porque lo sigue, siempre se pregunta porque regresa, siempre se pregunta que busca realmente de ella.
Y se pierde, y cada vuelta es una odisea de sensaciones que siempre culminan en sus congeladas lágrimas.
Él no puede notar su daño, ella no puede dejarlo, es la droga maldita a la cual se ha vuelto adicta.
Por una mística razón una y otra vez se vuelven a topar, y ella vuelve a apostar y el la vuelve a estafar.
Más no desiste ella cree que hay algo más allá que insiste en que el es el único que puede mostrarle a donde debe llegar.
La dama del frió le dicen desde que el dolor de ese hombre se topó en su vida y desde que la calidez ya no significa amor para él, ella sabe que sus expectativas morirán una y otra vez.
miércoles, 26 de diciembre de 2007
martes, 4 de diciembre de 2007
Quizas no debería seguir soñando
La vida se repite como un circulo vicioso donde el desconsuelo de tropezar una y otra vez con la misma piedra se transforma casi aburrido.
En esta montaña rusa donde confiar se hace casi imposible, apuesto nuevamente a quedar herida una y otra vez sin amparo.
Detrás de la imagen fuerte que brinda mi carácter, se encuentra un ser de cristal que siempre muestro a gente que encuentra divertido destrozarlo. Y en el agotamiento diario de tener que decidir cambiar mi parte mas noble y mas dulce se desintegra mi propia alma.
La sinceridad es un don y un castigo que reina en mi cuerpo desde aquel momento en que decidí no fallarme a mi misma. Descubrí sin mas los rastros de devastación más dolorosos de la gente.
Y aun sigo apostando y sigo en bancarrota, en mi corázon que aún palpita en desentendimiento de la realidad yace sin mas el desconsuelo intrinseco de la desolación intensa.
¿Destruir será la salida?
En un mundo donde aplastar al otro significa sobrevivir decidí jugar de una manera más osada, en riesgo esta mi parte más dulce, la inmoralidad de la gente me ha dejado postrada en un dolor punzante.
Y en mi mundo útopico sé que alguien dará consuelo a este desentendimiento de caminar sin mirar a quien se ha pasado por encima, pero cada día amanezco abofeteada por una nueva mano. ¿Será redituable vivir de esa manera?
Dormir en paz conmigo misma creo que aún vale más en mi caminar, solventar gente herida por mis palmas sería algo que simplemente no podría soportar.
Quizás deba adaptarme y simplemente enfriar mi corazón, quizás deba dejar de soportar cachetazos sin ton ni son, quizas no debería seguir soñando, quizás simplemente debería seguir luchando.
En esta montaña rusa donde confiar se hace casi imposible, apuesto nuevamente a quedar herida una y otra vez sin amparo.
Detrás de la imagen fuerte que brinda mi carácter, se encuentra un ser de cristal que siempre muestro a gente que encuentra divertido destrozarlo. Y en el agotamiento diario de tener que decidir cambiar mi parte mas noble y mas dulce se desintegra mi propia alma.
La sinceridad es un don y un castigo que reina en mi cuerpo desde aquel momento en que decidí no fallarme a mi misma. Descubrí sin mas los rastros de devastación más dolorosos de la gente.
Y aun sigo apostando y sigo en bancarrota, en mi corázon que aún palpita en desentendimiento de la realidad yace sin mas el desconsuelo intrinseco de la desolación intensa.
¿Destruir será la salida?
En un mundo donde aplastar al otro significa sobrevivir decidí jugar de una manera más osada, en riesgo esta mi parte más dulce, la inmoralidad de la gente me ha dejado postrada en un dolor punzante.
Y en mi mundo útopico sé que alguien dará consuelo a este desentendimiento de caminar sin mirar a quien se ha pasado por encima, pero cada día amanezco abofeteada por una nueva mano. ¿Será redituable vivir de esa manera?
Dormir en paz conmigo misma creo que aún vale más en mi caminar, solventar gente herida por mis palmas sería algo que simplemente no podría soportar.
Quizás deba adaptarme y simplemente enfriar mi corazón, quizás deba dejar de soportar cachetazos sin ton ni son, quizas no debería seguir soñando, quizás simplemente debería seguir luchando.
sábado, 1 de diciembre de 2007
El deseo de volver a ser
Desazon, desabrido el sentir, enojo y un sabor absolutamente amargo. El dolor perdio rastro de su cuerpo y la maldita ansiedad ha decidido acompañarla.
Detrás de su espejo no hay rostro, aquella mujer que solia reflejarse ha perdido sus pupilas en un sanguinario encuentro de desafiante desvelo.
Las historias de su anhelo corroen su conciencia pero ya no consiguen tocarla. Ella que siempre fue el estandarte del sentir, hoy ha perdido su propia luz.
Ira, furia son los unicos sentimientos que puede regurgitar su alma. La guerra contra su propia alma ha sido ganada ya no hay mas rastros de ella.
No se siente completa, no se siente vacia, no siente desconcierto, simplemente un recelo de su dulce alegría.
Su rostro se ha vuelto pálido, sus manos están heladas, la sangre ya ni se atreve a cruzar sus venas y en el agujero rencondito donde se hallaba su corazón solo yace un desentimiento de realidad.
Juguetea con todas sus posibles parejas malgasta sus horas simplemente destruyendo sus propios valores.
Y en algun lugar nostalgico de su ser subyace el deseo de volver a ser.
Detrás de su espejo no hay rostro, aquella mujer que solia reflejarse ha perdido sus pupilas en un sanguinario encuentro de desafiante desvelo.
Las historias de su anhelo corroen su conciencia pero ya no consiguen tocarla. Ella que siempre fue el estandarte del sentir, hoy ha perdido su propia luz.
Ira, furia son los unicos sentimientos que puede regurgitar su alma. La guerra contra su propia alma ha sido ganada ya no hay mas rastros de ella.
No se siente completa, no se siente vacia, no siente desconcierto, simplemente un recelo de su dulce alegría.
Su rostro se ha vuelto pálido, sus manos están heladas, la sangre ya ni se atreve a cruzar sus venas y en el agujero rencondito donde se hallaba su corazón solo yace un desentimiento de realidad.
Juguetea con todas sus posibles parejas malgasta sus horas simplemente destruyendo sus propios valores.
Y en algun lugar nostalgico de su ser subyace el deseo de volver a ser.
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