miércoles, 22 de octubre de 2008

La vida es lo que sucede cuando estamos ocupados haciendo planes

Estallido.

La garrafa estalló en llamas en solo un instante. La razón fue desconocida para todos aquellos que estaban cerca.

Las manos de Romina se llenaron de llagas cuando la misma estallo en sus manos. Todos se paralizaron en ese mismo instante, nadie sabia bien que hacer.

Poco a poco se cubria el interior de llamas corroiendo cada una de las preciosas partes de la habitación, primero fue la alfombra, luego los sillones aterciopelados, las escaleras, todo era un gran caos.

La madera se iba desgastando y corroiendo con el pasar de los minutos. Nada quedaría en pie. La destrucción sería total.

El precioso hotel habia desgastado todo su potencial en el intento de sobrevir a la catastrofe y aun así no lo había conseguido. Las cenizas ocuapan todo el espacio, se habia descascarado por completo y la nostalgía acechaba a todos los pobladores.

Algunas veces, los abuelos en sus plazas, les cuentan a sus ñietitos la vieja historia del hotel abandonado. Ninguno de ellos puede creer que tal derrume haya sido una maravillosa arquitectura. Ninguno de ellos puede creer que aquellas cenizas y debastación que hoy existe fueron dignas de admiración por su real belleza.

Cada tarde Romina pasa y deja una flor en su puerta simbolo de una muerte trágica y fatal. En alguna ocasión pensaron en reconstruirlo, pero aquel día la fe se había consumido en las llamas y decidieron nunca más volver atrás.